Antonio Federico Sierra Ruiz

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Antonio Federico de Sierra Ruiz (n. Faraján, 3 de marzo de 1867 - † 1958), empresario.

Biografía

Afincado en Málaga, nunca olvidó su localidad natal.

Federico costeó los estudios, alojamiento, manutención y material a Pablo Ruiz Picasso, primo de su esposa, en Madrid, Barcelona y París.

Era hijo de José Sierra Ruiz, quien fue durante toda su vida secretario del Ayuntamiento de Faraján, y de Micaela Ruiz Cortés. Por Bula Pontificia, ambos tienen concedida a perpetuidad una cripta subterránea a los pies del altar mayor de la Iglesia de Faraján, donde descansan sus restos. Inició la dinastía o linaje Sierra en Faraján, pues era oriundo de Benaladid, de una estirpe de escribanos y letrados de la Corona Española, desde la época de los Reyes Católicos.

De dicho matrimonio nacieron 8 hijos: Eduardo, José, Federico, Valeriano Plácido, Florencio, Flora, Mariana y Micaela. Eran tiempos difíciles, y emigraron. Plácido emigró a México donde puso un brillante negocio de joyería y plata. Un dólar de oro mexicano recuerda su estancia en aquellas tierras hispanoamericanas así como una carta del gobierno mejicano para que fuesen los herederos a recoger la herencia. Se nombró un apoderado que marchó a México pero nunca regresó ni se supo nada de él.

Valeriano por su parte, emigró a Brasil donde emprendió el negocio de brillantes y esmeraldas así como diversas joyas. Tanto Plácido como Valeriano ayudaron a su hermano Federico a impulsar las joyerías de calle Larios de Málaga, cuando éste se hizo cargo del negocio de su suegro Baldomero Guiara.

José marchó a Málaga donde con el tiempo montaría una importante empresa de transportes de mercancías a nivel nacional.

Eduardo se quedó de secretario del Ayuntamiento de Faraján junto a su padre.

Federico marchó a Málaga donde entró a trabajar de empleado en la joyería de Baldomero Ghiara y como era un mozo muy apuesto, agradable y muy trabajador, Aurelia, hija única del dueño, se enamoró de su empleado y se casaron. Federico Sierra, dio entonces un nuevo y vigoroso impulso al negocio de su suegro de platería, importando joyas, esmeraldas y diamantes de México y Brasil donde estaban sus hermanos Plácido y Valeriano.

Florencio quedó en Faraján como trabajador eventual en la agricultura. Flora también quedó en Faraján, a cargo de sus padres José y Micaela. Las otras dos hermanas de Federico Sierra, Mariana y Micaela quedaron también en Faraján.

Federico, al casarse con Aurelia Guiara Picasso emparentó con el universal genio Pablo Ruiz Picasso, ya que la madre de Pablo y la madre de Aurelia eran hermanas. La estrecha relación familiar entre los Sierra y Picasso era muy estrecha y latente: Federico Sierra y Aurelia Guiara bautizaron a Conchi Ruiz Picasso, hermana de Pablo que murió muy joven. Su prima hermana Amelia decía de él que era un hombre que no tenía mucho mérito pues era endeblillo y enclenque pero muy amable, apuesto y sonriente. Junto a él no había problemas y todas las dificultades la resolvía. Se tiene constancia documental, que Federico Sierra costeó los estudios, alojamiento, manutención y material de pintura de Pablo Ruiz Picasso en Madrid y Barcelona y también en París tras morir su abuelo materno al Baldomero Ghiara.

En un piso frente al Puerto de Málaga, en un doble piso, una de las hijas de Federico tenía las paredes llenas de pinturas de los mejores pintores españoles de la época de Picasso. Y de su primo Pablo Ruiz Picasso, muchos dibujos a plumilla, acuarelas y lienzos; más de veinte obras.

Relación con Faraján

Federico nunca abandonó a su pueblo y familia. Solía enviar con frecuencia a su hermana Flora, ropa y alimentos para que repartiera entre los pobres y familiares necesitados. A sus padres le compró la casa contigua y se la arregló, a la vez que a su hermana Flora que cuidaba a sus padres, le puso una tienda de comestibles para que ganara algunas pesetas.

Antes de la guerra civil, arregló la Iglesia de Faraján. Así reza la lápida existente:

En el año del Señor de 1934, siendo párroco D. Mateo Bohórquez, D. Antonio Federico Sierra y Doña Aurelia Ghiara costearon las obras y reformas de esta Santa Iglesia de Faraján, en memoria de su queridísimo hijo Federico que falleció el 6 de Enero de 1934 a los 17 años

Techo con artesonado de madera y retablos de oro en las paredes, así como un sagrario de oro y vasos sagrados. También la puerta de la Iglesia fue costeada por él. En memoria de su hijo Federiquito construyó la torre de la Iglesia en ladrillos visto y de estilo mudéjar.

Costeó las imágenes del Cristo del Amor que preside el altar mayor de la Iglesia de Faraján y el Corazón de Jesús.

Compró una parcela de olivar colindante a la Iglesia y lo donó al Ayuntamiento para dedicarlo a Camposanto. Al igual que según escritura ante notario realizada en Málaga, compraron diversos solares para hacer viviendas sociales para los más pobres a la vez que dieron instrucciones bancarias para poner un capital disponible para hacer dichas viviendas.

Como a dichas viviendas se apuntaron algunos familiares de Federico Sierra que estaban en bastante grado de pobreza, surgieron desavenencias entre la familia Sierra y el sacerdote de entonces, que quería dejar excluido de dichas viviendas a los familiares pobres de D. Federico Sierra.

Federico Sierra compró y mandó arreglar un Crucificado del siglo XVII que se conserva en un lateral del altar mayor de la Iglesia de los Mártires en Málaga. En el libro de contabilidad del escultor Pérez Estrada, figuran varios pagos a cuenta por Federico Sierra para el Cristo de Faraján. Se supone que debido a la influencia de algunos sacerdotes e hijas monjas de Federico, dicho Cristo que era voluntad de Federico para su pueblo. Fue destinado cuando murió a la Iglesia de los Mártires y enviaron a Faraján un Cristo del Amor, de la Escuela de Olot (Gerona) de escayola policromada.

Pudo suceder también, que la talla de ese Cristo, al ser de dimensiones pequeñas, quedaría muy pobre en el enorme testero del altar mayor de la Iglesia de Faraján, por lo que tal vez pensaron en comprar uno de mayor tamaño que es el que actualmente se conserva. «Prima, tú serás la camarera de la talla de un Cristo Crucificado del siglo XVII que os voy a enviar», dijo Federico Sierra a A Joaquina Sierra Arenas, sobrina de D. Federico, según testimonia Antonia Márquez Sierra, hija de Joaquina Sierra.

Se nota por las documentación conservada y el testimonio de los mayores, que hubo una dedicación y entrega fuerte de D. Federico Sierra hacia su pueblo Faraján y su familia hasta la guerra civil y un tiempo de cierto enfriamiento desde la guerra civil hasta sus últimos años allá por los años 1953 en que murió. Este enfriamiento tal vez pudo ser debido a la relación familiar con Pablo Ruiz Picasso, exiliado en Francia por el régimen franquista.

Descendencia

Federico Sierra tuvo 8 hijos: Aurelia, Vitoria, Maria, Carmela, Josefa, Pilar, Ascensión y Federiquito que murió al terminar la carrera de medicina a consecuencia del brote de tuberculosis que se dio en España en 1918. Era buen hombre Federico Sierra, muy religioso y muy buena persona que quería muchísimo a sus hijas, a su hijo que murió, a los pobres y a su pueblo Faraján.

Curiosidades

Antes de acostarse y al levantarse tenían la costumbre de besar el Cristo Crucificado que tenían en su casa y que en un principio pensaron donarlo a Faraján y está actualmente como se ha dicho en la Iglesia de los Mártires. Debido al calor de Málaga y al vínculo de afecto a su familia de Faraján, decidió construir el chalet de D. Federico en Ronda, junto a la cornisa del Tajo, chalet que vendió la familia Sierra Guiara tras la muerte de Federico Sierra en el año 1958, a la familia Urruti por 600.000 pesetas. Actualmente dicho chalet se destino a Restaurant El Escudero, adquirido por dos mil millones de pesetas.

Narra una nieta de Federico Sierra, que su tía Carmela, monja e hija de Federico quiso llevarse la talla del Cristo Crucificado al convento suyo, pero ante la oposición de la superiora y monjas de quitar el que llevaba muchos allí, decidieron llevarlo como donación a la Iglesia de los Mártires.

Reconocimientos

Faraján reconoció a Federico nombrandolo hijo predilecto de la Villa en 1907 y dedicándole la calle donde estaba su casa familiar. En dicha casa se colocó una placa conmemorativa:

En esta casa nació el 3 de Marzo de 1867, D. Antonio Federico de Sierra Ruiz, a quien su pueblo agradecido declaró hijo predilecto de esta villa dedicándole esta lápida y dando nombre a esta calle en testimonio de gratitud para perpetuar su memoria como el más preclaro de sus hijos. Año 1907.

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