Ricardo Soriano Sholtz von Hermensdorff

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Nombre

Ricardo Soriano Sholtz von Hermensdorff
Marques de Ivanrey

Fecha de nacimiento

Salamanca

Lugar de nacimiento

1883

Profesión

Ingeniero industrial


Ricardo Soriano Sholtz von Hermensdorff (n. Salamanca, 1883 - † Marbella, 1973) fue promotor turístico de la Costa del Sol, en especial del litoral marbellí. Noble aristócrata español y personaje polifacético, era el primogénito de cuatro hijos varones que hubo del matrimonio del diputado a Cortes Fernando Soriano y Gaviria, (Marqués de Ivanrey), banquero y rico terrateniente salmantino, con la malagueña Matilde Scholtz von Hermensdorff y de Behrz, hija de Guillermo Scholtz von Hermensdorff y Caravaca (Marqués de Belvís de las Navas). Cursó estudios de ingeniería mecanica en Bélgica.

Biografía

Ricardo contrajo matrimonio en la iglesia parisina de Notre Dame de Saint Pierre de Chaillot, el 2 de julio de 1907, con la estadounidense María Italia Blair Mitchell (Chicago, 27 de octubre de 1883-1963). La boda se celebró en la intimidad debido a que un tío de Soriano, Antolín de Udaeta, fallecía pocos días antes del enlace.

Italia Blair era la hija mayor de Chauncey Justus Blair, Presidente del Banco Nacional de Chicago, miembro de una de las familias norteamericanas más acaudaladas del siglo XIX y de Mary Anne Italia Mitchell, su esposa, perteneciente al influyente clan Mitchell, familia de grandes banqueros y propietarios de líneas ferroviarias en el Estado de Illinois. En 1910 nació su única hija:

La pareja se distanciaría en el año 1920.

Diferentes facetas

A lo largo de su vida, y al margen de su tierra natal, Ricardo vivió en París, Biarritz, Bilbao y Madrid, antes de recalar en la costa malagueña, lugar donde es considerado el indiscutible descubridor y promotor de Marbella. Nombrado hijo predilecto de esa localidad, en su honor se le puso nombre a la que hoy es la principal avenida de Marbella.

Todo comenzó al término de la Segunda Guerra Mundial, cuando la mayor parte de Europa y del mundo sufría sus consecuencias y las grandes fortunas habían escapado de la contienda como habían podido, unos a Suiza y otros a Portugal. La madre de Ricardo era natural de Málaga y él, de niño, había pasado algunos veranos en el Palacio del Rey Moro[1] de Ronda, propiedad de su tía Trinidad Scholtz von Hermensdorff, I duquesa de Parcent, marquesa de Belvís de las Navas y IX condesa de Contamina. Pero sería en el año 1943 cuando Ricardo llegaría a Marbella invitado por su amigo y propietario de la hacienda Guadalmina, Norberto Goizueta. Dos años después compraba la finca Rodeo Alto y Rodeo Bajo, un total de 220.000 metros cuadrados, por 110.000 pesetas, una auténtica fortuna en aquellos tiempos. Según cuenta Juan Carlos Reina en uno de sus libros, Ricardo se dio cuenta del importante trasiego de franceses que iban y venían desde Francia al Protectorado de Marruecos usando el puerto de Algeciras, por lo que decidió construir unos albergues para que estos viajeros pudieran pasar la noche. Así nació la "Venta y Albergues de El Rodeo", diseñados por el mismo, y edificados junto a su residencia privada. Asimismo, puso en funcionamiento la primera sala de cine sonoro de Marbella: "Cines El Rodeo".

A pesar de su fama de aristócrata excéntrico y vividor (su colección de pelos de pubis femeninos inspiró al director de cine Luis García Berlanga una secuencia de su película Patrimonio Nacional) sería profundamente injusto no reconocerle el mérito de haber sido, ante todo, un hombre adelantado a su tiempo en virtud de poseer un carácter sumamente emprendedor, creativo, y polifacético: empresario, político, genial inventor, deportista, y gran aventurero. De su etapa en la vida política, entre 1914 y 1916, cabe señalar que obtuvo acta de diputado conservador a Cortes por Salamanca. Y hay que destacar, asimismo, que de su carrera como ingeniero y empresario industrial salieron notables inventos como fueron los primeros motores marinos "fuera-borda" de 90 caballos, la moto de nieve, el bob de competición, la moto de rueda pequeña, el motor ignífugo de aviación, además de haber diseñado y fabricado distintos modelos de motocicletas, automóviles de carreras, e innovadoras lanchas de competición motonáutica.

Actividad

Automovilismo

Mientras vivía en Biarritz, primero en su villa de estilo andaluz (Ametz Etxea), y luego en Villa Inés, coincidió con otro aristócrata español, el marqués de San Carlos de Pedroso, también aficionado al diseño mecánico. Entre ambos concibieron y construyeron en Francia, entre 1919 y 1924, un coche diseñado para la competición automovilística denominado "Soriano-Pedroso". Este automóvil, propulsado por un motor Ballot de 4 cilindros en línea de 1131cc., alcanzaba una velocidad punta de 113km/hora y otras versiones fueron dotadas con motores de 1.300cc. y 1.590cc. El Soriano-Pedroso nunca cosechó éxitos deportivos pero si llegó a inscribirse, en 1920, en la Copa Internacional de Coches de Le Mans (preámbulo de la mítica carrera de las 24 horas), así como en otros grandes premios del momento como eran las 200 Millas de Brooklands (1921). De este automóvil, que ha pasado a la historia como un producto de la industria automovilística francesa por haberse fabricado en Francia (Biarritz - Neuilly), se construyeron tres modelos. Varias unidades se conservan en manos de coleccionistas privados y otra se exhibe en el Museo Nacional del Automóvil del Principado de Andorra.

En Septiembre de 1922, durante unas pruebas de velocidad en Biarritz, el automóvil del marqués de Ivanrey se salió de la carretera yendo a chocar contra un poste. Sufrió rotura de clavícula y diversas heridas de consideración. No sería el único percance que a lo largo de su vida sufriría el osado deportista. Le sucedieron varios, en tierra, mar, y aire.

Ricardo Soriano fue socio fundador y vicepresidente del Real Automóvil Club de España (RACE).


Aeronáutica

En el terreno de la construcción aeronáutica, Ricardo Soriano forjó una alianza empresarial con el conde francés Charles de Lambert (primer aviador que sobrevoló París en 1909 y alumno aventajado de Wilbur Wright, as de la aviación mundial), con objeto de financiar y desarrollar un ambicioso proyecto de construcción de globos dirigibles bajo la supervisión del ingeniero y piloto de pruebas Léon Lemartin (uno de los pioneros de la aviación francesa). Finalmente, este proyecto aerostático se vendría abajo tras declararse un incendio durante unos ensayos de vuelo.

Asociado al brasileño Alberto Santos Dumont, considerado por muchos el padre de la aviación mundial por haber sido el primer hombre en despegar "oficialmente" a bordo de un avión impulsado por un motor aeronáutico, crearon y fabricaron en Francia un motor de aviación que funcionaba alimentado por petróleo pesado, de bajo consumo, y que tenía una notable particularidad: eliminaba totalmente el peligro de fuego. El motor salió al mercado con el nombre de "Dumont - Soriano". Y ésta no sería la única colaboración que firmaría el Marqués de Ivanrey con el astro de la aviación mundial. El 24 de septiembre de 1909, Dumont se desplazó a una finca de Soriano (Arauzo), acompañado de un nutrido grupo de periodistas, para realizar los ensayos de vuelo del aeroplano que ambos habían proyectado. Y al parecer, a tenor de lo publicado en la prensa de la época, aquellas primeras pruebas del aparato no resultarían satisfactorias.

El Marqués de Ivanrey también desarrolló un modelo de hidroavión de su invención que, corriendo el año 1924, fue probado en las aguas francesas de Bayona (momento que recoge una postal de la COLECCIÓN GARFIO).

Inventos

En 1905 presentó un modelo de trineo para la práctica del bobsleigh (carrera de trineos) que mereció los elogios de la prensa deportiva europea. Ideado por Ricardo Soriano, y butizado "Gredos", su concepción futurista estaba llamada a revolucionar el diseño de los bob de competición hasta entonces conocidos. La novedad consistía en que el "Gredos" no era un simple trineo de madera. Había sido construido en acero, semicabinado, y con cierta forma de torpedo, como los actuales. Aquel trineo alcanzaba velocidades extraordinarias, y Soriano ganó muchas carreras pilotándolo en las pistas de Davos y Saint Moritz (Suiza), aunque por entonces el bobsleigh no era considerado como un deporte oficial. El número 32 de la revista deportiva española "Gran Vida", de enero de 1906, daba cuenta de la noticia.

La COLECCIÓN GARFIO conserva, asimismo, instantáneas de Ricardo Soriano preparando en Davos (Suiza), en el año 1919, las primeras pruebas de su Invento EL VELOSKI. Se trataba de un vehículo, fabricado por Soriano en su taller de Brantes, que servía para desplazarse por la nieve, aunque presentaba el inconveniente de no poder circular por terrenos que no fueran llanos o cuesta abajo. No obstante, gozo de gran aceptación en las pistas internacionales de esquí.

Tiempo después, en 1935, Ricardo Soriano presentaría en Suiza otro modelo más perfeccionado, el Motoluge", que estaba capacitado para subir pendientes y concebido para el rescate de víctimas en la nieve, amén de otros usos. La noticia de este invento del Marqués de Ivanrey fue recogida en España por el periódico "La Época", publicado el 25 de febrero de 1935. Por consiguiente, se debe reconocer a Ricardo Soriano como el genuino inventor de la moto de nieve.

El Marqués de Ivanrey, guiado por razones de propia satisfacción y no por ambiciones comerciales, nunca se preocupó de patentar sus inventos.

Mononáutica

Fundador y Presidente del Canot Club de Bayonne (Francia), destacó como deportista de élite en el campo de la motonáutica internacional llegando a cosechar, como constructor y piloto motonáutico, varios récords mundiales de velocidad con lanchas proyectadas por él mismo e impulsadas por motores de seis cilindros en bóxer de gran rendimiento.

El 14 de marzo del 1913, sobre aguas del Río Sena, la Infanta Eulalia de Borbón amadrinó la botadura de la lancha rápida Sigma IV. La fotografía del acto, tomada por la Agencia Rol, se guarda en los arhivos de la Bibioteca Nacional de Francia. El Sigma IV era una embarcación de porte medio (casco fabricado por Despujols) que navegaba propulsada por dos motores de 200 HP. A bordo de esta embarcación, el Marqués de Ivanrey ganaría el Gran Prix de Montecarlo, en el mes de abril de 1913.

En 1930, portando sobre su embarcación la bandera de la Real Peña Motorista Vizcaína, ganó en el Lago de Garda (Italia) el Campeonato Mundial de Motonáutica de su especialidad. Y entre otros grandes trofeos, el Campeonato de Alemania de 1931 en la categoría de 1.000 cc.

A mediados del año 1931, en el Río Adur (Francia), Ricardo Soriano batiría por primera el récord mundial de velocidad sobre el agua. El motor y el diseño del casco de la embarcación, más corto de lo habitual (eslora de 2 metros y 5 centímetros), fueron obra suya. El nuevo registro mundial quedó establecido en 56.5 millas por hora.

En mayo de 1932, en Saint Cloud (localidad cercana a París), Ricardo Soriano fundaba el Canot Club de París; casa flotante sobre el Río Sena creada en exclusiva para pilotos que competían con motores de la marca Soriano. Citada por el escritor Enrique Jardiel Poncela, disponía de terraza cubierta, barra, vestuarios, iluminación eléctrica, agua caliente, camarotes, dependencias destinadas a la investigación y exposición de motores, además de biblioteca.

El 14 de julio de 1933 , coincidiendo con la festividad nacional francesa, el Canot Club de París organizó una competición motonáutica internacional que discurrió por aguas del centro de París y fue seguida por millares de espectadores (descrita por Kevin Desmosn en su libro "A Century of Outboard Racing"). Acudieron pilotos de Bélgica, Alemania, Suiza, Italia y España, en representación de distintas marcas: Soriano, Lutetia, Laros, Sharland, Archimedes, Johnson y Elto. Días más tarde, el 16 de julio, con un casco italiano Mariella - Passarin propulsado por un motor Soriano, la embarcación que pilotaba el Marqués de Ivanrey superaría el récord que él mismo había logrado un año antes, fijando una nueva marca mundial: 59,40 millas náuticas por hora. A mediados de los años treinta Ricardo Soriano vendería la patente de sus motores al francés Jean Dupuy.

Sus motores obtuvieron gran renombre. Se cuenta en un artículo de W.J. Webb, Ingeniero de la firma de motores fuera-borda Evinrude, como en la primavera de 1942 el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EE.UU. de Fort Belvoir (Virginia), asesorado por el piloto y constructor de motores motonáuticos Gar Wood Jr., desarrolló a partir del motor Soriano de seis cilindros la lancha rápida de desembarco "Tormenta". En aquella adaptación de los motores Soriano para usos militares del ejército de los Estados Unidos también trabajó, junto a Gar Wood Jr, otro conocido piloto norteamericano de competición motonáutica: Paul Wearly.

Un modelo Soriano/stepplane puede contemplarse en el Deutsches Museum de Munich, considerado como uno de los más importantes museos de ciencia y tecnología del mundo.

Sus hazañas motonáuticas se festejarián más en el extranjero que en España. Entre sus admiradores se encontraba el Principe de Gales, quien aprovechando una estancia en París quiso conocerle personalmente y felicitarle por sus éxitos deportivos. La noticia la daba el periódico parisino Figaro, en su edición del 15 de Septiembre de 1931.

Motociclismo

A Soriano también le cabe el honor de haber fundado la primera fábrica de motocicletas de España, de donde salió en 1942 el primer scooter conocido (anticipándose en varios años a marcas como Lambretta o Vespa) y otros ciclomotores de rueda pequeña; la popular moto Soriano, modelo del cual se llegaron a comercializar 6000 unidades. Manuél Giró, fundador de la empresa Orfeo Sincronic S.A. (OSSA), creada en 1928, y dedicada en sus inicios a la fabricación de material sonoro para la industria cinematográfica compartió con Ricardo Soriano afición por el cine, las motocicletas, y la motonáutica, siendo 1932 el año en el que Giró estableció un acuerdo comercial con Ricardo Soriano para fabricar sus motores en Barcelona. El fruto de aquella alianza daría origen al nacimiento de la legendaria marca española de motocicletas OSSA. Manuel Giró acopló en 1940 un motor Soriano/OSSA en un bastidor de una BMW R-12 con sidecar para competir en la modalidad de "carreras en cuesta".

Las Soriano comenzaron a fabricarse en serie en Madrid, en 1941, como respuesta al creciente auge que por aquellos años experimentaba el mundo de las dos ruedas. La empresa fabricó varios modelos de pequeñas motos conocidas como Lince, Pantera, y Tigre.

Un tercer modelo de motocicletas se presentaría al público en el año 1947. Conocida con el nombre de Puma, y propulsada por un motor de 122 cc. de la marca británica Villiers, esta moto no respondió a las expectativas comerciales que se esperaban de ella a pesar de que su mecánica fuera reconocida como una de las más fiables de la marca. Aportaba, como novedad, un cilindro de doble bujía diseñado por un mecánico marbellí: Tomás Prieto. Una réplica restaurada se encuentra expuesta en el Museo de la Moto Clásica de Hervás (Cáceres), habiendo servido su imagen como referencia para el lanzamiento, en el año 2003, de una serie de sellos conmemorativos que llevan impresos su icono (una Soriano Puma con sidecar, de 1947).

En el año 1952, Ricardo Soriano proyectó la fabricación de una versión renovada de la Puma (iniciativa comercial que nunca vería la luz). Poco después, entre 1952 y 1953, Soriano se uniría al empresario navarro Félix Huarte Goñi para fabricar el scooter HUSOR (Huarte - Soriano). Y un año más tarde, hacia 1954, la fabrica de motocicletas Soriano cesaría totalmente su actividad. El único modelo restaurado de moto Soriano que puede contemplarse en Marbella se encuentra expuesto al público en el establecimiento ERE.

Desde su puesto directivo en la Real Peña Motorista Vizcaya, con sede en Bilbao, y junto a su amigo José Luis Gáldiz (Campeón de Europa y España de Motonáutica), participó activamente en la organización de buen número de competiciones internacionales de motociclismo, automovilismo, y carreras motonáuticas.

Cinematografía

Ya en el terreno de la industria cinematográfica, destacar su papel como pionero del negocio del cine en España con la compañía productora y distribuidora FILMS SORIANO. Con Manuel Augusto García Viñolas fundó en 1940 CIRCE (Círculo Cinematográfico Español); asociación profesional cinematográfica, de la cual llegó a ser presidente, creada con la pretensión de elevar la calidad del cine español.

Su primera película fue producida en Francia y llevó por título "Un chien qui raccroche" (1934). El film, coodirigido con su amigo Santiago Ontañón, mostraba un amplio reparto de actores internacionales entre los cuales destacaban Lucien Raimbourg y Simone Neyrinck. Ricardo Soriano produjo en España "La traviesa molinera" (1934) en colaboración con Harry D'Abadie D'Arrast, un reconocido director francés que había trabajado con ayudante de dirección de Charlie Chaplin y dirigido sus propias películas en Hollywood (Topaze, en 1.932, para RKO RADIO PICTURES). En aquella película, coprodución de UNITED ARTISTS y FILMS SORIANO, trabajó otro amigo suyo, Edgar Neville, en calidad de ayudante de dirección.

Después vendría la película "Por un perro chico, una mujer" (1934), dirigida por Santiago de la Concha y protagonizada por Marcel Duhamel , Andrée Lorrain (Miss París 1935),y Sylvia Bataille, actriz de la época que más adelante cobraría gran fama y notoriedad en Francia tras serle concedido, en 1939, el prestigioso galardón del cine galo Suzanne Bianchetti. También se adentró en el género de cine de aventuras produciendo "El nuevo Gulliver" (1935). Otra película surgida de la factoría de cine FILMS SORIANO fue la que llevó por título "Flora y Mariana" (1940), rodada bajo la supervisión escénica de José Buch, con guión de Joaquín Goyanes, y protagonizada por históricas figuras del cine español: Blanca de Silos y Juan de Orduña. Y más tarde, en 1943, Ricardo Soriano cerraría su ciclo como director, director artístico, y productor cinematográfico con la película "El camino del amor"; dirigida por José María Castellví y protagonizada por actores de la talla de Manuel Arbó, José Calle, Rosalía Campomanes...

Y aún habría de ser mayor su contribución al mundo del cine sí atendiéramos al dato revelado por el escritor John Baxter en su libro sobre la figura del cineasta español Luis Buñuel (Editorial Fourth State, 1995), apuntando a que fue Ricardo Soriano quien realmente financió la película Un perro andaluz.

Relación con Marbella

Pero, sin duda, lo más destacable en la trayectoria de Ricardo Soriano fue su singular visión de lo que habría de ser el futuro de Marbella y la gran fe que puso en ello. A instancias suyas, se afincaron en sus terrenos personajes famosos. A todos les impuso una sola condición: las casas que edificaran habrían de ser de una sola altura, con los exteriores encalados y las rejas pintadas de negro.

Ricardo Soriano Sholtz von Hermensdorff, Marqués de Ivanrey, fue quien hizo extensa propaganda de Marbella entre sus amigos y ricos parientes, como sucediera con el Príncipe Maximiliam von Hohenlohe, íntimo amigo de Alfonso XIII casado con Piedad Iturbe (prima carnal de Ricardo Soriano), y que era el clásico aristócrata descendiente de una de aquellas grandes familias alemanas, incluidas en el Gotha europeo, con propiedades que se extendían de Checoslovaquia hasta España. Tenía fincas en Madrid, Zarauz y Biarritz, pero fue Ricardo Soriano quien le animó a dejar el lluvioso clima del norte por la idílica vida a las orillas del Mediterráneo, alegando que con lo que gastaba de calefacción en invierno para templar su castillo de Biarritz se compraba una finca en el Mediterráneo, en un lugar cálido y paradisíaco. Sin pensárselo dos veces, en 1946, el príncipe Maximiliam cogió su Rolls Royce Phantom, de motor de carbón, y se presentó en Marbella para comprobar 'in situ' las delicias que le contaba su primo. Adquirió la finca Santa Margarita (embrión de lo que más tarde sería el Marbella Club). Los pasos de aquellos pioneros de Marbella serían secundados más tarde por miembros de otras conocidas familias europeas: Bismarck, Rothschild, Thurn und Taxis, Metternich, Goldsmith, Jaime de Mora y Aragón, o la familia Thyssen-Bornemisza.

Ricardo Soriano también atrajo a Marbella a su buen amigo Edgar Neville, famoso escritor, guionista y autor teatral, quien se estableció allí a comienzos de los años 50, tras comprarle a Soriano una parcela segregada de la finca "El Rodeo", donde construyó su residencia a la que bautizó con le nombre de "Malibú", en recuerdo de la famosa playa californiana donde había residido en los años 30, junto a otros artistas y escritores españoles, contratado por una gran productora de Hollywood.

Con la inauguración del hotel de lujo Marbella Club, en 1954, su sobrino Alfonso de Hohenlohe - Langenburg convertiría a la ciudad de Marbella en obligado punto de encuentro de la jet set internacional. El hotel era frecuentado, entre otras personalidades, por los Duques de Windsor, James Hunt, Sofía Loren, Rock Hudson, Kim Novack, Gina Lollobrigida, Rainiero de Mónaco, Grace Kelly, James Stewart, Ava Gardner, Aga Khan, Brigitte Bardot, Audrey Hepburn, Mel Ferrer, Agnelli, Aristóteles Onassis y Maria Callas. Otros personajes conocidos optarían por construir o alojarse en sus propias residencias: el Rey Fahd de Arabia Saudita, Roger Moore, Adnan Kassoghi, Sean Connery, la Princesa Soraya o Deborah Kerr.

Aventurero

Pero no podríamos dejar pasar por alto otra de sus variopintas facetas, la de aventurero, que le llevó a surcar pilotando una de las tres avioneta que tenía en propiedad, un bimotor "Havilland", los cielos de la India y África. Sentía gran pasión por los llamados deportes de riesgo - que en aquellos tiempos aún lo eran en mayor grado - tales como viajar en globo, la práctica del alpinismo, o el submarinismo (uno de los primeros en practicarlo).

Contaba Edgar Neville en un reportaje publicado en el ABC, en junio de 1962, como su intrépido amigo se había propuesto batir el récord de distancia pilotando un globo en solitario. Ricardo Soriano fracasó en el intento. El globo, desviado de rumbo, amerizó en el Mar del Norte y su piloto tuvo la fortuna de poder ser rescatado por un barco bacaladero. No fue la única peripecia que sufriría a bordo de globos. Inseparable amigo y compañero de vuelo de Santos Dumont, hacia 1913, juntos salieron a volar por los alrededores de París pero el viento reinante les empujó hacia el este y horas más tarde aterrizaban en Bruselas.

Aficiones

Bien conocida era la atracción que sentía por la pesca del atún que con frecuencia practicaba en el mar Cantábrico a bordo de su barco "Miona". La caza era otra de sus grandes aficiones. El rey Alfonso XIII solía frecuentar las cacerías que Ricardo Soriano organizaba en su finca "Arauzo", cercana a la localidad salmantina de Peñaranda de Bracamonte, legada en 1903 por una tía suya que murió sin descendencia: Isabel Soriano y Gaviria (Vizcondesa de Bahía - Honda). Sentía devoción por los toros de lidia y era diestro toreando novillos, afición que había heredado de sus abuelos paternos: Rodrigo Soriano de Moreta (n. Salamanca, 1828 - † Solera, 1892), senador salmantino y banquero, casado con Pilar Gaviria Gutiérrez (Madrid, 1833 † Madrid, 1888); hija del banquero, ganadero, intendente de la Casa Real, y socio de la casa Rothschild en España, Manuel Gaviria y Alcoba (Marqués de Gaviria, Conde de Buena Esperanza, y Duque consorte de Castro Enríquez).

Ricardo Soriano fue accionista de la nueva plaza de toros de Peñaranda, construida alrededor de 1909, considerada por entonces como el segundo coso taurino en importancia de la provincia de Salamanca.

En agosto de 1931 se trajo a España al genial cineasta Charles Chaplin, amigo suyo, para que presenciara en vivo la emoción de una corrida de toros. Chaplin vio torear, en la plaza de toros de San Sebastían, a los diestros Marcial Lalanda y Manolo Bienvenida.

Anécdotas

Contar que el 26 de marzo de 1936, en tiempos de la Segunda República, Ricardo Soriano fue detenido en San Sebastián. El hecho se produjo tras la huida a Francia del aviador Enrique Ansaldo (hermano de otro conocido aviador, Juan Antonio Ansaldo, quien meses más tarde sobreviviría al accidente aéreo que costó la vida al general José Sanjurjo, el 20 de julio de 1936, en las inmediaciones de Lisboa). La policía comprobó que la avioneta que había pilotado Enrique Ansaldo desde Biarriz hasta Orleans era propiedad de Ricardo Soriano. Días más tarde, el 28 de marzo, Ricardo Soriano fue conducido a la Dirección de Seguridad de Madrid para ser interrogado y tras prestar declaración en el juzgado nº 20, acompañado de varios testigos, el juez decretó su puesta en libertad al no hallar indicios que le relacionasen con la huida o planes de Ansaldo (cuya familia estaba emparentada con el yerno de Soriano, el Marqués Gonzalo de la Gándara).

Otra anécdota a destacar fue el duelo que por una disputa familiar sostuvo a espada francesa con el Marqués de Villavieja. El lance tuvo lugar en Lasarte (Guipúzcoa), el 9 de Septiembre de 1919, y a resultas del mismo Soriano sufrió heridas leves en la muñeca.

Reconocimientos

En el transcurso de su prolífica vida, el Marqués de Ivanrey recibió diversas distinciones y condecoraciones tanto a nivel nacional como internacional. Entre otras:

  • Gran Cruz de Isabel la Católica.
  • Gran Cruz de Primera Clase al Mérito Deportivo.
  • Caballero de la Orden de San Carlos I de Mónaco.
  • Caballero de la Legión de Honor Francesa.
  • Caballero Bienhechor de la República Francesa.
  • Caballero Diplomado de Honor de la Unión Internacional de la Motonáutica de Francia.
  • Cruz del Mérito Naval de Francia.
  • Cruz del Mérito Naval de España.
  • Medalla de Plata al Mérito Deportivo, de la Federación Española de Clubs Náuticos.


Con el transcurso del tiempo Ricardo Soriano fue perdiendo su fortuna y casi arruinado falleció, en 1973, a la avanzada edad de 90 años. Sus restos mortales descansan en el panteón familiar del cementerio marbellí de San Bernabé junto a los de su hija Inés (n. París, 1910 - † Marbella, 1983) y otros familiares suyos: el Príncipe Alfonso de Hohenlohe, así como el hijo mayor de éste y de la Princesa Ira von Fürstenberg [1], Cristopher de Hohenlohe.

La auténtica biografía de Ricardo Soriano, escrita con rigor y más allá de los tópicos que siempre acompañaron a su persona, aún no ha sido publicada. Y así, mientras en España se le conoce casi exclusivamente por sus excesos mundanos, placeres a los que desde luego no fue ajeno, fuera de nuestro país se le rinde tributo por su gran ingenio industrial.

Bibliografía

  • Marbella story. Miguel Angel Jordán, 2006. Editorial Planeta. ISBN 8432047074.

Enlaces externos

  • [2] Palacio del Rey Moro en Ronda
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